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Comunicado al ELN y a las industrias petroleras

Los recursos naturales de la región del Norte de Santander sufren las consecuencias de la guerra en Colombia. En los últimos meses la organización guerrillera del ELN ha realizado atentados a los oleoductos de dicha zona. Los daños efectuados a la infraestructura petrolera ocasionan derrames de crudo que caen de manera directa al suelo y a los cuerpos de agua, alterando las dinámicas naturales de estos recursos, anulando el desarrollo natural de muchas especies y deteriorando la calidad del agua y del suelo.

Cabe aclarar, que los recursos naturales también sufren las consecuencias de la explotación de hidrocarburos en el departamento, estas industrias no someten a un tratamiento adecuado los fluidos resultantes del proceso de producción, solo lo vierten con el menor cuidado, y muchas veces no cumplen con la normatividad ambiental, incluso, lo hacen bajo el consentimiento de las autoridades.

El deterioro de los recursos naturales afecta el desarrollo de la región. Muchos de sus habitantes, o por lo menos los que no han sido desplazados por las petroleras o por el conflicto armado, tratan de sobrevivir por medio de la pesca y la agricultura.

Por otro lado, tenemos que la salud pública se ve afectada. Bien lo han dicho los medios sesgados al poder, que los derrames de crudo ocasionados por el ELN no afectaron los acueductos. Y la razón es que sencillamente no se tienen acueductos. Los habitantes de la región suplen este servicio vital por medio de captaciones directas sobre los ríos aumentando las posibilidades de contraer enfermedades.

Desde la ULET manifestamos nuestro rechazó a los atentados del ELN y a la invasión de la industria del petróleo patrocinada por el Estado. Luchamos por la dignidad humana, un mundo vivo, y porque la población no sea víctima de los interéses particulares escondidos detrás de supuestos ideales.


ULET-AIT
(Unión Libertaria Estudiantil y del Trabajo)