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Capitalismo, antagonista del Anarquismo

La ULET (Unión Libertaria Estudiantil y del Trabajo) se organiza desde el AnarcoSindicalismo, entendiendo este como un medio que le permite a la clase obrera asociarse para hacer
frente de resistencia a la opresión del Estado y a la explotación del Capital, e ir hacia una sociedad basada en la solidaridad y la justicia.

Somos anarquistas porque defendemos la acción directa del proletariado por medio de asambleas en igualdad. No creemos en la verticalidad denigrante de los mandos y las obediencias, ni nos dejamos representar en parlamentos, viendo que la historia y la razón nos muestra que todos los partidos y todas las formas de gobierno, sin excepción, solo pueden dar lugar a una nueva elite dueña del poder.

Como anarquistas no pretendemos el poder, sino más bien su destrucción, para dar paso a la construcción de un mundo en el que el federalismo y la democracia directa sean las herramientas para crear una sociedad descentralizada, sin burocracias ni jerarquías, donde la clase trabajadora sea poseedora de los medios de producción y de todos los frutos de su trabajo.

Además, nos oponemos al robo de nuestro trabajo, a los grupos parásitos que viven del esfuerzo ajeno, que roban nuestras vidas, nuestro tiempo. Nos enfrentamos directamente a quienes nos han quitado los productos de nuestra obra, quienes se han apoderado de las riquezas del mundo, quienes viven de la plusvalía, del parasitismo que consume al pueblo y se enriquece cada vez más acosta de otros/as. Nos encaramos con odio contra el Capitalismo.

Últimamente se ha vuelto común escuchar hablar sobre el anarco-capitalismo. En efecto, esta teoría que no va más allá de palabras pronunciadas sin fundamento práctico se ha vuelto
popular en sectores de clase media, quienes, influenciados por teóricos extraídos de la verdadera clase burguesa propugnan una idea llena de mentiras que ellos mismos han decidido creer, es decir, un liberalismo radical mezclado con el individualismo egoísta propio del capitalismo.

Este “Anarcocapitalismo” que toma el prefijo del anarquismo para despistar a gente incauta y desvirtuarlo, aunque propone la abolición del Estado actual y de los impuestos, ostenta sustituirlos por un nuevo régimen privado que garantizará la práctica de la explotación, el robo de las riquezas colectivas, y en el cual toda la responsabilidad individual quedará abnegada al “sálvese quien pueda”. Esto es el canibalismo social, simplemente Capitalismo. Este capitalismo para garantizar su existencia deberá establecer una organización de poder basada en ejercer el monopolio del uso de la fuerza, y aplicarla a una población dentro de unos límites territoriales establecidos. Esto es, una nueva forma de Estado garantizado por el poder del dinero.

No dudamos como movimiento AnarcoSindicalista en identificar y desmentir dichas falacias y contradicciones que podrían llegar a ser muy perjudiciales para el movimiento de emancipación obrera. Es por eso que realizamos esta pequeña lista basada en hechos y razonamientos libertarios que demuestran que el Anarquismo y el Capitalismo son conceptos antagónicos:

  1. El Anarquismo, por definición etimológica, lucha por la abolición de toda jerarquía. Es insostenible entonces que el capitalismo en ninguna de sus formas pueda garantizar la igualdad del ser humano, ya que perpetúa la jerarquización y vive únicamente por la relación explotador-explotado.
  2. El Anarquismo es por naturaleza antiautoritario y por tanto anticapitalista, porque rechaza la propiedad privada, que es el acto autoritario del robo de lo colectivo a manos del individualismo, de los productos construidos por generaciones de obreros/as explotadas. El capitalismo es entonces la autoridad, el privilegio obtenido por la violencia, y la miseria de la parte sometida.
  3. El capitalismo teoriza que al liberar al mercado del control estatal permitirá el desarrollo de la economía libre y que de esta manera cada persona podría suplir sus necesidades finalmente. En la práctica se daría entrada a una nueva forma de acumulación para las elites empresariales generando aún más desigualdades. El capitalismo no puede existir sin tener en su base la miseria popular, una clase desposeída que deba vender su vida a causa del hambre, porque solo así marcha la riqueza del capitalista.

El Capitalismo no es de ninguna manera una forma de anarquismo. El Capitalismo es un cáncer que afecta a la clase trabajadora, aumenta las desigualdades, la violencia contra el pueblo, la explotación, y la muerte sistemática de nuestros recursos.

Secretaría anarcosindical.

ULET – AIT